2011     

El Teatro Roma de Avellaneda brilló como en otras épocas.

 


Con I due Foscari  fue todavía mejor en el segundo acto con el notable barítono griego Aris Argiris que demostró tener importantes medios, extensión y saber usarlos. Pero también tiene suficiente temperamento y corazón como para poder expresar los sentimientos de un padre mayor y verdiano. Ojalá lo podamos seguir apreciando en futuras oportunidades. Pero el Teatro Roma brilló como en mejores épocas porque a su lado cumplieron más que dignamente Leonardo Pastore en el otro Foscari, hijo, con su bella voz de tenor y nobleza de canto.  A Haydée Dabusti le tocó hacerse cargo de los riesgos que supone Lucrezia Contarini y por cierto lo hizo no sólo con agallas sino muy bien. En el podio César Tello aseguró que todo esto llegara a buen puerto aún con la orquesta y el coro sobre el mismo escenario. Fue el viernes 29 de Abril (El colectivo 95 me llevo y me trajo de vuelta en un periquete y ¡sentado!)



 
 
Por ENRIQUE SIRVEN.