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En el espléndido Teatro El Círculo de Rosario, la Ópera de Rosario presentó el capolavoro de Bellini en una producción que, sin dudas permanecerá por mucho tiempo en nuestra memoria.
Una puesta bellísima a cargo de Rubén Berasain, autor también de la escenografía, que resolvió con claridad los movimientos de masas, los cuadros y profundizó la dramaticidad de la pieza; y un acertadísimo diseño de luces de Raúl Bongiorno, crearon el marco, y subrayaron los climas en los que se desarrolla la tragedia lírica.
En lo que respecta a los protagonistas, Norma contó con la inolvidable interpretación de Haydee Dabusti, solvente desde lo vocal y lo dramático, quién brindó una romántica lectura del rol, cargada de un aliento trágico.
Su "Casta Diva..." como así también sus intervenciones en los dúos y en el gran final, no bajaron nunca de lo muy bueno y realmente supieron hablarle al alma.
A su lado, María Luján Mirabelli, compuso uno Adalgisa como sólo una intérprete de su talento puede hacer hoy por hoy.
Claro legato, franca expresión, dramaticidad justa... ¿Qué más puede pedirse? Brava!
El Pollione de Juan Carlos Vassallo fue jugado con inteligencia, con muy interesantes prestaciones dramáticas y matizando la línea vocal, haciendo virtudes de algunas limitaciones, y entregándonos un procóndul solvente y creíble.
El rol de Oroveso halló en Ariel Cazes un intérprete de primera línea. Exelente voz, buena escena y matices en un rol que se presta a visiones más unidimensionales en otras manos.
Cumplieron satisfactoriamente su cometido Ivana Grennon y Andrés Novero en los roles de Clotilde y Flavio, respectivamente.
El Coro de la Ópera de Rosario se fué asentando a lo largo de la función y el resultado final fue estimable.
El Mtro. Nicolás Rauss, al frente de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario, dirigió en estilo, optando por tiempos lentos y acentos más sutiles que los que tradicionalmente escuchamos , muy influidos por el estilo verdiano, reencausando la partitura en el bel canto de principios de siglo XIX del que es, sin duda uno de sus exponentes más logrados.
La velada concluyó con las interminables ovasiones de un público conmovido y feliz de este nuevo encuentro con la belleza. |
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